
Si bien se trata de una formalidad porque desde hace mucho tiempo se conocía la decisión de Bill Gates se retirarse el 30 de junio de 2008 y en base a eso, la compañía ha iniciado ya una nueva etapa, con gran protagonismo del CEO Steve Ballmer y de Ray Ozzie, Arquitecto Jefe de Software, el fundador y cerebro de Microsoft se retiró de la compañía el pasado viernes 27 de junio.
Microsoft no atraviesa su mejor momento, ya que debe enfrentar cada vez nuevas amenazas a su liderazgo ya no solo de Google sino de otros jugadores que basan su potencial en la Web.
El reciente fracaso en su intento por comprar Yahoo!, la gran popularidad de la que gozan los sitios englobados en la Web 2.0, los avances de Google en todos los ámbitos, el espectacular éxito del navegador Open Source Firefox que amenaza con quitarle cuota de mercado al Explorer, son algunos de los problemas que deberá enfrentar Microsoft en esta era post Bill Gates.
La retirada de Gates además podría funcionar como un icono para hablar de una nueva era en la informática. Es que el hombre más rico del mundo es el símbolo de una época dominada por los softwares caros, empaquetados de código cerrado, además de usuarios pasivos, que prácticamente no tenían ninguna participación en la generación y circulación de conocimiento.
Por eso su retiro puede funcionar como el símbolo del paso a nueva época dentro del campo, con usuarios cada vez más activos, con millones de programas que se pueden descargar de manera gratuita en la red y con soluciones de código abierto cada vez más masivas y populares. Según Zdnet. una de las probables consecuencias que podría traer este retiro es que Microsoft se acerque cada vez más al Open Source. De acuerdo a la publicación, con la
partida de Gates, Steve Ballmer queda como el único representante de la vieja guardia, quienes históricamente han sostenido las posiciones más intransigentes contra el software de código abierto.El tiempo dirá si Microsoft podrá adaptasrse a los nuevos tiempos a fin de seguir reinando como hasta hoy. Lo cierto es que las nuevos rumbos ya no los marcará su principal mentor y líder, el hombre que marco una época, William Henry Gates.






















